Agustín SANTIAGO.
SALINA CRUZ, OAX. El basurero municipal se ha convertido en un establo en donde las reses comen el desperdicio que se desecha en ese lugar, en donde se ha constatado que en sus hocicos tienen encajados jeringas que al comerlos se les entierra, así como bolsas de plástico.
No se descarta que algunas de esas reses sean sacrificadas en los ranchos y después se comercialice la carne en los mercados del municipio, lo que podría ser un problema grave de salud para las familias que lo consumen debido al desperdicio contaminado que comen.
Y es que en un recorrido por el tiradero municipal se pudo apreciar a unas 30 reses esculcando las dunas de basura, buscando restos de desperdicio que diariamente son arrojados por las diferentes dependencias de gobierno.
“Diario están las vacas en el basurero comiendo restos de verduras, bolsas de plástico e incluso algunas se quedan a morar debido a que sus dueños no acuden a traerlos”, dijo una pepenadora que se identificó con el nombre de María.
Es común ver a esos animales en el basurero ya que en repetidas ocasiones se les observa en todas partes de ese lugar, indicó la mujer.
En medio de montículos de basura y por grupos el ganado esculca entre los desechos para buscar alimentos que ellos puedan digerir. Por lo que están a la vista de los trabajadores del municipio que acuden a tirar la basura en el confinamiento.
Por otra parte, el médico general Juan José García encargado de una farmacia del municipio opinó que no se pueda asegurar realmente si los animales consumen jeringas o desperdicio en malas condiciones, porque primeramente se tiene que hacerles una revisión interna para constatar si tiene algún contaminante que le pueda afectar a las reses y como consecuencia a la gente que en un momento la consuma.
A decir del galeno dijo que las autoridades de salud en especial de Regulación Sanitaria son quienes se deben de abocarse a verificar a esos animales y solicitarle a sus dueños que los encierren ya que puede ser un problema a futuro.
Por su parte, algunos tablajeros quienes fueron entrevistados aseguraron que la carne que se comercializa en los mercados de la ciudad es de buena calidad ya que las reses se sacrifican en establos particulares que reúnen las condiciones de calidad e higiene.